Durante esta época, los chicos suelen “vivir” resfriados: no terminan de salir de uno que ya tienen el otro encima. ¿Qué hacer cuando la tos, el catarro y la rinitis son sus más fieles compañeros?
Los resfríos comunes no son graves, salvo para los más pequeños a los que, sólo en algunos casos, se les puede complicar con problemas pulmonares (bronquitis, bronquiolitis, etc.). Sin embargo, en la mayoría de los casos, esta afección se produce a partir de los dos años, cuando empiezan a ir al jardín de infantes.
Al jugar y compartir con otros chicos se exponen a una mayor cantidad de virus nuevos, enfermándose con más frecuencia de la esperada. Por lo general, son los propios hermanos los que traen del colegio el resfrío y contagian a toda la familia.Es probable que sea la más común de las enfermedades y esto se debe a que es producida por cerca de 200 tipos diferentes de virus (Rinovirus) que, por presentar características semejantes, ofrecen cuadros clínicos similares. Ellos confieren inmunidad a largo plazo pero no contra los otros tipos de virus, de ahí la cantidad de resfríos que se padecen durante toda la vida.
El único reservorio es el ser humano, de modo que el contagio se da de persona a persona: a través del aerosol que se produce con la tos o los estornudos (los virus pueden ser diseminados de esta manera a varios metros de distancia), por medio de la contaminación de las manos con secreciones nasofaríngeas, etc. La mayor incidencia de la enfermedad se produce en otoño y en invierno.
La eliminación del virus por las secreciones de la nariz o de la garganta se realiza durante siete días, pero también se han encontrado enfermos que siguen contagiando durante dos o tres semanas. Este contagio es sólo por vía respiratoria, aunque se han encontrado virus en las manos de gran cantidad de personas que están enfermas y en objetos de la casa de quienes padecen un resfrío. Este tarda de 2 a 5 días en manifestarse después del contagio.