Un aborto siempre es un acontecimiento traumático para la pareja. Desgraciadamente, algunos médicos parecen olvidar ese aspecto tan importante. Es que la interrupción espontánea de un embarazo es un trastorno frecuente y muy común. Para la mujer que lo ha sufrido, supone una pérdida primordial y hará falta cierto tiempo para que se reponga por completo de ella.
La recuperación.
Se considera que son necesarios unos 40 días para que el organismo de la mujer se normalice (para que desaparezcan los cambios producidos por la gestación) y pueda plantearse un nuevo embarazo. Pero, en caso de aborto, ciertos profesionales suelen recomendar un plazo más largo (de unos dos o tres meses) con el fin de que la futura madre se recupere también anímicamente. No obstante, algunos especialistas aconsejan en determinados casos especiales que entre un aborto espontáneo y el embarazo siguiente no medie un plazo inferior a los seis meses. Aunque no hay evidencias ciertas de que esto sea realmente necesario. Seguir leyendo
